viernes, 08 de julio de 2005

50 NO SON SUFICIENTES

Son pocos muertos. Y si además los comparas con los del 11-S y los del 11-M y tal, pues todavía parecen menos. Es una cifra demasiado pequeña para que se resienta el diario quehacer de las Bolsas internacionales. Un poco de susto al principio pero después nada, tranquilos. Casi es como una peli de suspense de la que el acomodador te cuenta quién es el asesino. Blair fue ayer el acomodador y en seguida nos dijo que el asesino era EL TERRORISMO INTERNACIONAL y mientrs yo me preguntaba quién coño es EL TERRORISMO INTERNACIONAL que tiene la culpa tanto de un atentado aquí como de un atentado allá, mientras, digo le escuchaba aconsejarnos que siguiéramos con nuestra vida normal. Nosotros, añadió, los señores del G8 vamos a continuar como si mada hubiera pasado.Una táctica cojonuda señor Primer Ministro, así "los malos", al ver que "los buenos" miran a otro sitio se cansarán y se irán. Nada va a cambiar nuestra manera de entender la democracía, proseguía inamovible el político británico. Tal vez ahí está uno de los posibles motivos de los males que aquejan a los pueblos del mundo: en que nada, ni las muertes, ni las injusticias, ni los atropellos, ni las invasiones, ... nada les hará mover sus gordos culos de sus bien asentadas y codiciadas posiciones como amos del mundo.
Debe ser la hostia estar en una de esas reuniones porque matan a 50 ciudadanos del país del que eres presidente y te coges un avión, estás unas horas en el lugar de los hechos, y regresas ráudo y veloz a la reunión con tus amigotes las grandes potencias. Ya dijimos al principio que tal vez una cincuentena con pocos. Allá te espera sin ir más lejos el señor Bush que puede presumir de muchos muertos más entre propios y ajenos; y también tienes a Putin con mucha experiencia en lo de matar a gente en recintos cerrados (¿recuerdas, Blair, cierta liberación a saco de rehenes en un teatro?).
Señores del G8 hagan lo que quieran pero no nos digan que sigamos viviendo nuestras vidas normales: no es normal ir en metro a trabajar y no volver a casa nunca más porque te han quitado la vida, no lo es.



Añadir comentario